Hora de leer
20 minutes
El carnaval y los Comunes: La Red Global IMC
Por Dorothy Kidd
Introducción
La primera vez que me topé con el centro de indymedia (IMC), en el centro de Seattle, fue a finales de 1999, tras las lagrimas producidas por el gas, lejos de las demostraciones contra la Organización Mundial del Comercio (OMC). Aún entonces sentí admiración. Aunque las redes de antiguos medios radicales también contradijeron el mensaje de los medios dominantes y corporativos del estado, el alcance y la escala de la capacidad de circulación-información del IMC, los superaron enormemente1. Los enormes costos y dificultades de producción y distribución, que enfrentaron antiguos activistas de medios como yo, fueron minimizados por la plataforma digital. La publicación abierta, una innovación de software propia del IMC, permitió que cualquiera con un módem pudiera cargar y descargar en tiempo real audio, video, textos y fotos para circulación casi instantánea, con un alcance global, tomando el proyecto de amplificar las voces de los grupos pobremente representados, hacia una nuevo escenario2.
La fuerza de la red global del IMC no era sólo su dominio de poderosas tecnologías. Como uno de los co-fundadores -Jeff Perlstein-, lo describió en el primer volumen, el IMC era también fue un "experimento en la democracia de medios," en el cuál tripulaciones locales operando autónoma y cooperativamente, crearon salas comunitarias de redacción "verdaderas" con "contrapartes virtuales en línea" como espacios para organizar, la producción de medios participativos y su circulación. Este modelo de "repórtelo usted mismo", despegó después de Seattle, y hoy en día existen más de cien sitios autónomos del IMC alrededor del mundo. En apenas tres años, la Red de IMC ha llegado a ser un recurso crítico para activistas y audiencias alrededor del mundo, proporcionando una extraordinaria materia prima de informes de noticias y comentarios, narrativas en primera persona, análisis más largos, conexiones a recursos activistas y oportunidades recíprocas de discusión.
Según Eddie Yuen, la flexibilidad que ofrece la red para disponer de sitios autónomos, llevó al IMC a convertirse en la marca registrada del movimiento global. Mientras que "los carnavales de la resistencia" tumbaron las cercas del capital global en las calles, el IMC global se tomó el espacio electrónico y el ciberespacio, pasando por encima del bloqueo de medios corporativos y del estado, a la creación de un carnaval de representación, una pluralidad de perspectivas, imágenes y modos de dirección.
Desde Seattle, he estado siguiendo el IMC a través de su presencia en línea, entrevistas, y la participación en discusiones en línea y presenciales. La Red de IMC continúa liderando, con historias casi instantáneas de movimientos de protesta alrededor del mundo. Sin embargo, desde Seattle, el contexto geopolítico ha cambiado enormemente. La sorpresa y la juerga de los carnavales de la resistencia, a menudo ha sido excluída brutalmente por las las pandillas post-modernas de prensa, coaccionando los gobiernos y las personas alrededor del mundo hacia el Orden del Imperio. El mismo IMC ha sufrido las persecuciones de agencias de seguridad nacionales e internacionales, así como los ataques regulares de spammers y piratas informáticos. El rápido crecimiento de la Red de IMC y su utilización de recursos, su ritmo de producción y su dependencia en voluntarios, es cada vez más difícil de sostener. ¿Qué pasará a largo plazo? Cómo podrá contribuir el carnaval de alta energía, de comunicaciones basadas en la protesta, a una porción de noticias a largo plazo, que sean autónomas en propiedad, en operaciones, en forma y en contenido, de los medios dominantes y corporativos, y del estado. ¿Qué lecciones podremos aprender de los antiguos medios radicales, los precursores del IMC?
Las ruedas de prensa versus testigos con mini-cámaras
En Seattle, surgieron dos paradigmas de medios radicales. Uno fue representado por las organizaciones (ONGs) no gubernamentales tales como el Foro Internacional de Globalización, la Alianza Global, Observatorio Corporativo de Europa, los Amigos de la Tierra, Ciudadano Público, Club de Sierra, Oxfam, y el Instituto para Políticas Comerciales y Agrícolas. Estas ONGs -en su mayor parte anglo-estadounidenses -, fueron financiadas por fundaciones como Ford, Charles Stewart, y Solidego, y operaron con una agenda reformista, defendiendo su consigna de "comercio justo no libre comercio" (Wall, 2003:5). A pesar de que existían diferencias entre ellos, su intención en general era similar: "estar en la mesa de negociaciones" para tratar de reformar el proceso.
Los equipos de comunicaciones de las ONG ofrecieron "contenido alternativo," pero sus medios de comunicación no eran diferentes a los masivos. Profesionales capacitados utilizaban argumentos racionales para apelar a la OMC, a otras organizaciones multilaterales, a gobiernos nacionales y a los medios masivos de comunicación. Sus tácticas incluyeron ruedas de prensa y operaciones propias de un centro de prensa de los medios masivos de comunicación, anuncios en los medios masivos de comunicación, y la circulación de informes y análisis a través de sus propios sitios web (Pared, 2002). Una de las ONGs, el Foro Internacional Contra la Globalización (IFG), también recibió una gran enseñanza en el centro de Seattle, de cual fui testigo. Llevado a cabo en una gran sala, los dos días de testimonio de expertos reunieron un grupo asombroso de expertos internacionales acerca de los acuerdos comerciales y su impacto. Sin embargo, el Foro siguió un modelo de emisión de televisión por cable, en el que unas cuantas cabezas daban cátedra desde el podio, a una audiencia objetivo de centenares de activistas sentados que ya habían sido entrenados en muchos de esto asuntos. Había pocas oportunidades para el diálogo y la discusión3.
En contraste, el IMC articuló una estrategia y una práctica de comunicación muy diferente. Ellos no prepararon a comunicadores profesionales, con el objetivo de contradecir el estatus quo de las reuniones formales y los informes de prensa. En su lugar una tripulación colorida voluntarios tomó sus cámaras, los micrófonos y herramientas de escritura a las calles. Su intención era hacer testigos a los manifestantes, mientras otra tripulación editaba rápidamente y transmitía las imágenes a una audiencia global en Internet. La estrategia de comunicaciones tenía como objetivo ser testigo de una diversidad de perspectivas, de una gama de tonos y registros a una audiencia en red, utilizando un circuito de medios independiente del gobierno y de la regulación corporativa.
La convergencia de Seattle, de nuevos niveles de organización de los movimientos sociales, la inteligencia y la tecnología colectivas, permitieron un cambio cualitativo de una praxis de medios "alternativos" a "comunicaciones autónomas". Desde Seattle, el IMC ha articulado más claramente esta red de modelos autónomos de comunicaciones. La Red ha comenzado a alejarse del modo reactivo de muchos "medios alternativos" que sólo se enfoca en contradecir los mensajes hegemónicos de los medios corporativos y del estado. Por el contrario, el énfasis del IMC en el testigo directo de "publicación abierta" y auto-regulación de sitios locales, comienza a prefigurar comunicaciones autónomas centradas en los sueños, las realidades y necesidades de comunicación de cada localidad. En el principio, ellos se centraron principalmente en movilizaciones en cumbres multilaterales del gobierno neo liberal. Ahora cada sitio, y la Red en total, es mucho más diferenciado, combinando el cubrimiento global con las preocupaciones regionales, nacionales y locales.
La red de la lucha electrónica
Hagamos una red de comunicación entre todas nuestras luchas y resistencias. Una red intercontinental de comunicación alternativa contra el neo liberalismo… (y para la humanidad). Esta red intercontinental de comunicación alternativa buscará tejer los canales, para que las palabras puedan viajar por todos los caminos que se resisten… Este será el medio por el cuál las diferentes resistencias se comunicarán una con otra. Esta red intercontinental de comunicación alternativa no es una estructura que organiza, ni tiene a un fabricante central ni a un tomador de decisiones a la cabeza, ni tiene un orden central o jerarquía. Somos la red, todos nosotros quienes hablamos y escuchamos. (Del Primer Encuentro Intercontinental para la Humanidad y Contra el Neoliberalismo, 1996, Chiapas, México. Ruggiero y Duncan, citado en Rodriguez, 2001:155).
Este paradigma de comunicaciones en red estuvo directamente influenciado por los Zapatistas. Varios de los que comenzaron el IMC de Seattle, participaron en el trabajo de solidaridad de Zapatista4. El 1ro de enero de 1994, los Zapatistas en Chiapas, en México meridional, se tomaron valientemente al Ejército mexicano, como una protesta en contra de un acuerdo clave del programa capitalista global, el Acuerdo Norteamericano de Libre Comercio (NAFTA). Sin embargo, a diferencia de los movimientos armados, revolucionarios más antiguos en América Central, el objetivo político de los Zapatistas no era el ataque al poder estatal (nacional), sino el establecimiento de autodeterminación política, económica y cultural en sus territorios. Un elemento central de esta nueva política era que el control de sus imágenes y su representación eran aspectos tan importantes para su soberanía, como el rifle.
En conjunto con esta estrategia sofisticada de comunicaciones, estaba la red de sitios de Internet solidarios con los Zapatista, y listas de noticias, operadas por simpatizantes Zapatistas en México, los EEUU y Canadá, Iberoamérica y Europa. Como lo ha documentado Harry Cleaver, la red de internet de los Zapatistas construyó grupos de sindicatos comerciales, grupos de mujeres y grupos ambientales, organizados en contra de la serie de tratados de liberalización del comercio en década de los 90, para crear una "red de lucha electrónica."5
Varios de estos movimientos se encontraron otra vez en Seattle. El movimiento global de mujeres, inclusive muchos que habían estado involucrados en antiguas campañas contra el NAFTA, el Foro Económico, Pacífico y Asiático (APEC) y el Acuerdo Multilateral de Inversión (MAI), tuvieron una sesión de un día de protesta callejera. BAYAN, una organización Filipina internacional, había estado implicada en antiguas luchas contra políticas de la OMC en las Filipinas y a través de Asia, y convocó a una Asamblea del Pueblo con varios representantes del Sur Global, así como participando activamente de las demostraciones callejeras. Después de su experiencia de oposición a las políticas de reestructuración del Banco Mundial impuestas durante la caída de la economía asiática, dos grupos sur coreanos llegaron a Seattle. Uno era un grupo de granjeros financiado por el Gobierno coreano. El otro era un grupo más pequeño de activistas de ONGs laborales, y estudiantiles, entre los que se encontraban representantes de Jinbonet, el precursor coreano del IMC. Jinbonet fue establecido a finales de 1997, para servir de anfitrión a varios movimientos laborales coreanos y sitios web de activistas, proporcionando servicios técnicos, y un servicio interactivo de noticias6. Sin embargo, lo que me sorprendió en Seattle era cómo estas redes antiguas, con una extensa experiencia en campaña en contra el neoliberalismo, fueron dejadas a un lado, desplazadas por jóvenes multitudes blancas y ricas de los EE.UU. La herencia de su temprana organización, y sus estrategias de comunicaciones, fueron borradas del todo.
La Herencia de Seattle
Mientras que Seattle era una culminación de dos décadas de movilizaciones en contra del neoliberalismo, la composición de la calle de Seattle era muy diferente a Chiapas, o a otros centros meridionales tales como Caracas, Venezuela, Santo Domingo, o Lagos, donde las protestas contra el Banco Mundial y los programas de ajustes estructurales del FMI (SAVIAS) comenzaron en la década de los 80. A diferencia de Seattle, la ola anterior de movimientos anti-globalización en las calles del sur, a menudo habían sido dirigida por grupos pobres e indígenas, entre quienes habían muchas mujeres. Su instrumento primario de comunicaciones había sido la comunicación interpersonal y la radio, no el Internet. Y mientras muchos se tomaron las calles, a manera de carnaval, para resistir, también actuaron de muchas maneras para crear colectivamente y regular los recursos en común, como el agua, la electricidad, la asistencia sanitaria, el alimento y la educación. Las comunicaciones eran claves en el repertorio de los grupos de movimientos sociales antes de Seattle. Mientras que son desconocidos en gran parte por la gente en los EEUU, estos son tan heterogéneos que es imposible resumirlos en un espacio tan pequeño7. Sin embargo, existen algunos patrones que vale la pena probar, así que presentaré el trabajo comunitario o el trabajo de radio popular de una región, de Latinoamérica, el cual he estudiado. Por ejemplo, la primera estación de radio comunitaria del mundo comenzó entre los mineros de Bolivia, a finales de la década de los 40, y a través de su larga historia ha mezclado usos "tácticos" a corto plazo, con la construcción a largo plazo de instituciones de medios. Durante la década de los 80 y la década de los 90 una proliferación de grupos de "medios alternativos", a menudo de corta vida, hicieron lo mismo, adaptando las viejas y nuevas tecnologías de comunicaciones disponibles, la imprenta, la radio, video, y redes de noticias de Internet, para proporcionar informes y análisis, información de campaña y apoyo, así como oportunidades para la expresión local. Evocando a Paulo Freire, ellos también enfatizaron la necesidad de contradecir el mensaje imperialista de los EEUU, así fuera proveniente del Gobierno de EEUU, o de corporaciones de entretenimiento como Disney. La red de la radio en Nicaragua, entre otras, reconoció la necesidad de facilitar la expresión directa y des-mediatizada de aquellos "sin voz", los trabajadores, los campesinos, los indígenas y desempleados, que generalmente eran excluidos del discurso de los medios masivos de comunicación, la Iglesia y el gobierno. Las historias de la mayor parte de estas iniciativas se alimentan generalmente de luchas para sobrevivir contra la censura severa y las limitaciones externas, la falta de recursos para producir y distribuir, así como las luchas internas de poder.
En las décadas de los 80 y los 90, varias alianzas globales formaron, tal como la Asociación Mundial de Radio Comunitaria (AMARC), la red de video Videazimut, y las redes de computadora de la Asociación para las Comunicaciones Progresivas. Su orientación común, como lo afirmó Rafael Roncagliolo en la Conferencia de AMARC, -a la que asistí en Oaxtepec, México en 1992-, era el reconocimiento de que los practicantes de la comunicación forman parte de las grandes luchas de movimientos sociales "a favor de los derechos humanos, la igualdad racial, los derechos de las mujeres, la ecología, la libertad de preferencias sexuales," que constituyen un tercer sector no gubernamental y no comercial en niveles nacionales e internacionales (1992). Roncagliolo sugirió, que el papel de la radio comunitaria se define mejor como alterativo… "no marginar, sino modificar, el cambio, la transformación de la relación de poder dentro del dominio de las culturas"(1992:8). Inicialmente, ellos compartieron una orientación política, con el conocimiento y discusiones operacionales acerca de enfoques, y adelantaron una pequeña programación. En la década de los 90, comenzó un pequeño intercambio, que utilizó el Internet para su distribución. Por ejemplo, uno de éstos, Púlsar, un proyecto de AMARC, comenzó circulando noticias y otro tipo de información a través del Internet, las cuáles las estaciones locales podían descargar y reproducir en sus propios formatos locales de idiomas y programa.
Anteriormente en 1988, en AMARC III en Managua, Nicaragua, Armand Mattelart habían caracterizado el movimiento de la radio comunitaria y otros medios alternativos, como un proyecto a largo plazo de nuevas prácticas reveladoras de la democracia y las comunicaciones. El sugirió que nuevas clases de redes se formaban, pero se preguntó cómo esta nueva forma de conexión diferiría de las redes capitalistas (Notes, 1988). Para muchas de las organizaciones eran a menudo jerárquicas, reproduciendo las diferencias del poder dentro de sus sociedades. Los proyectos más antiguos de la década de los 60 hasta la década de los 80, fueron controlados directamente o indirectamente por liderazgo del sindicato, la Iglesia Católica o el partido revolucionario, como los Sandinistas o el Ejército Revolucionario de Salvador.
Durante el final de la década de los ochenta y la década de los 90, se desarrolló un nuevo sector de profesionales de organizaciones no gubernamentales, al mismo tiempo que la estructura neoliberal surtió efecto y llevo a los estado-naciones meridionales a descargar los servicios públicos en las iglesias y las ONGs.
Sonia Álvarez indica cómo el como el boom de las ONG cambió la base de la dirección y del poder del movimiento de mujeres latinoamericanas, los movimientos ambientales y de derechos humanos, lejos del nivel local y en el marco del estado y el desarrollo del establecimiento (1998 y 2000). Esta pauta del profesionalismo de las ONG era también evidente en los medios alternativos, donde organizaciones no gubernamentales y organizaciones septentrionales de ayuda comenzaron a financiar y a capacitar rutinariamente a profesionales de tipo ONG, para administrar proyectos de comunicaciones a través de Latinoamérica. Álvarez subraya la necesidad continua de democratizar las dimensiones culturales y estructurales de los movimientos sociales de mujeres.
Radio Fire (Radio Fuego)
"Estaba escuchando el cubrimiento de la Radio de Liberación de San Francisco, de las protestas anti-guerra de Iraq en el centro de la ciudad, y me recordó de FIRE. Una persona llamaría, e inmediatamente otra, para hablar acerca de lo que acontecía. Tenía la misma informalidad." (Conversación Personal, Marzo del 2003.)
El Esfuerzo de la Radio Internacional Feminista (FIRE – por sus siglas en inglés, traduce como fuego al español), es un medio bilingüe (en español y en inglés) que es "quizás el único programa radial de mujeres localizado en el Sur que es realmente global en su alcance" (Suárez Toro, 13). FIRE comenzó a transmitir en onda corta, y ahora combinan un servicio local de FM con un sitio en Internet. FIRE nació como resultado directo de la red el internacional acelerada por los Foros de Mujeres de las Naciones Unidas, y especialmente el Foro de 1985 en Nairobi, Kenia. Además de ser reconocidas por organizar las protestas en contra de la OMC, las feministas de esa era reconocieron la importancia estratégica de dirigir y producir sus propios medios, para contradecir a los masivos en su discurso patriarcal. Igualmente importante, su objetivo era crear el espacio para permitir que las mujeres hablaran directamente de su propia experiencia, sin ningún tipo de mediación; compartir y conectar esto con otras mujeres; y crear visiones y análisis alternativos. Finalmente, el movimiento de las mujeres reconoció que necesitaría instrumentos de comunicación flexible, que fueran lo suficiente sensibles para tomar acción en los asuntos que no sólo sobrepasaban las fronteras, sino que a menudo eran considerados no relacionados, como el trabajo con y sin pago salarial, la violencia contra las mujeres, los derechos reproductivos, el bienestar de los niños, la prostitución, la paz y el desarrollo internacional.
Igual que el IMC, la Red de FIRE también trató con asuntos de autonomía de los medios masivos de comunicación, así como los medios de los movimientos. La primera decisión de FIRE fue trabajar con redes feministas existentes, antes de crear una nueva, y tratar de reforzar las relaciones del sur con el sur, tanto como fuera posible. Ellos reconocieron su doble papel de activista/comunicador. Sin embargo, según la cofundadora de FIRE, Maria Suárez Toro, su concepto de auto-descripción de "autonomía interactiva" reconoció la reciprocidad entre las organizaciones de movimientos, con quienes trabajaban y para quienes ellos trabajaban. Incapaces de auto-sostenerse se dieron cuenta que, su contenido de programación y su apoyo financiero, eran dependientes de su inclusión en las actividades de redes mujeres, el apoyo en especie de los grupos de mujeres, y la financiación de las fundaciones de mujeres. A cambio, su papel era facilitar las comunicaciones de sus redes, y especialmente las conexiones horizontales del sur con el sur entre activistas de Latinoamérica y los de África y Asia.
FIRE también uso los medios "tácticamente." Ellos contribuyen a lo qué Keck y Sikkink describen como la estrategia del " boomerang", en donde las redes internacionales de apoyo se combinan para cosechar victorias en la escala mundial, para después rebotarlos al terreno más débil de la plataforma local y nacional (12). Por ejemplo, FIRE transmitió juicios populares contra la violencia en contra las mujeres, en donde el movimiento costarricense de mujeres, acusó al Gobierno de Costa Rica de justificar negociaciones de acuerdos internacionales en la ONU, o en la Organización de Estados Americanos. FIRE también ha reportado las campañas contra el neoliberalismo, incluyendo el Segundo Encuentro de Zapatistas en España, en 19978 y Foro Social Mundial en Porto Alegre.
Otro factor paralelo al IMC era la inventiva de tecnología de FIRE. De su experiencia en las campañas de alfabetización Sandinista en Nicaragua, Suárez me dijo que la meta del grupo era utilizar cualquier instrumento de comunicación que sean extensos y disponibles popularmente. "Demasiada gente piensa que la tecnología es la comunicación… Pero tenemos que liberar la tecnología para ponerla en manos de las mujeres que es donde esta la acción" (Suarez, Entrevista Personal, 1998). Por ejemplo, ellos crearon un set de radio portátil con conexión telefónica que les permitió producir programación en vivo y económica. Ellos también diseñaron su sitio web para distribuir material y para formar grupos de mujeres alrededor del mundo. Su aproximación les ha permitido superar algunos de los aspectos de psicología de género en la tecnología, mostrando que las mujeres son capaces no sólo de "controlar" el medio, sino de darle forma a partir de sus propias necesidades (Suarez, 396).
FIRE creció fuera de la antigua generación de movimientos globales de justicia social y de redes de comunicaciones. Ellos confían en el apoyo de las mismas agencias de gobierno del norte y fundaciones privadas como ONGs internacionales. Mientras proporcionan informes de los movimientos sociales de mujeres pobres e indígenas, también circulan dentro de la órbita de las ONGs en los movimientos ambientales, de mujeres, y de derechos humanos. No obstante, su paradigma de comunicación no es el didáctico, contra- hegemónico de muchos de los "medios alternativos" de la década de los 80 y la década de los 90. Su participación en redes sur-sur, y su concepción de autonomía recíproca, que reconoce su dependencia de movimientos, y de entes financiadores en el norte, les ha permitido recorrer estos dos conjuntos de instituciones y paradigmas de comunicación.
Una red social
"Necesitamos un nuevo entendimiento …de cómo nuestra solidaridad puede crear una red. Muchas veces [la gente] piensa que [indymedia] es una red digital… una red digital no será una amenaza al estatus quo y al poder corporativo. La amenaza esta en que estamos organizando una red social coordinada y eso significa mejorar nuestras comunicaciones de muchos, para muchos y todas las conexiones. (Sheri Herndon, Seattle IMC, Transmisión de IMC Madison a Wisconsin, 2002).
Nick Dyer-Witheford, en una apreciación del Imperio de Negri y de Hardt', trazó las tres multitudes de movimientos de resistencia globales contemporáneos -los trabajadores de nuevas tecnologías de información, la clase obrera tradicional organizada, y los pobres de la urbe, quienes en su mayoría son mujeres, que sobreviven en gran parte en los márgenes de la economía asalariada (Dyer- Witheford, 2001). Toda estas tres multitudes estuvieron en Seattle, pero fue muy rara la crítica de globalización en términos de la experiencia de la vida diaria de la multitud en su vasta mayoría, que esta compuesta principalmente por las comunidades de color, en ambos hemisferios. En vez de eso, mientras alguna atención es prestada a esta experiencia, y a las perspectivas de la segunda multitud de sindicatos comerciales, la voz dominante en Seattle era definitivamente una nueva fracción de clase principalmente blanca, profesionales de la información y alta tecnología.
El IMC comenzó en este medio. Seattle es el territorio de Microsoft, y el IMC original utilizó a personas y recursos de la comunidad de la alta tecnología de Seattle, con mucha ayuda de activistas de medios a través de los EEUU y "techies" de otras partes. Mathew Arnason, del grupo de Activistas Comunitarios de la Tecnología (CAT) de Sydney, Australia, ayudó a desarrollar la tecnología de "publicación abierta" que permite que cualquiera anuncie información automáticamente. A medida de que la Red ha crecido, la tripulación técnica global ha tomado un papel central. A través del ciberespacio, de varias ubicaciones alrededor del mundo, la tripulación técnica comparte el apoyo y la mejora de los sitios y la red en total. Ellos operan en las orillas del mundo técnico desconocido: un miembro de San Francisco comentó que él ayudó a los nuevos sitios web en Argentina y Palestina durante un break de trabajo en una compañía de computación.
Este equilibrio en la clase de género, encontró mucha crítica en Seattle después de la OMC. Sin embargo, la realidad que prevalece es que esas personas capaces de ofrecerse como voluntarios, y trabajar dentro del medio social existente, tienden a representar una pequeña minoría de hombres jóvenes, blancos, norteamericanos y europeos (Rinaldo, 2000). Esta tendencia ha sido exacerbada por las divisiones de trabajo existentes, de género, clase y raza entre los aficionados de medios e Internet, y continúa siendo un asunto de la contienda, en reuniones y listserves, desde la OMC (Rinaldo, 2000).
Sin embargo, el dinamismo del IMC ha representado que varios sitios alrededor del mundo se hayan asociado con grupos de activistas fuera del nexo de los círculos blancos y/o profesionales de la clase del movimiento global de justicia, y de la multitud "techie". Por ejemplo, el IMC de Nueva York trabaja con activistas implicados en el caso Diallo de brutalidad policíal, temas de vivienda y SIDA. En Los Angeles, trabajan en colaboración con grupos comunitarios Latinos, en línea y fuera de la red. En San Francisco, el sitio debió sus orígenes a una iniciativa para reunir a grupos activistas que trabajan en la crisis regional de vivienda, en el complejo industrial de prisiones, y en una protesta contra la Asociación Nacional de Transmisores de los EE.UU., la organización corporativa del comercio. (Messman, 2001; Observación Personal). Desde entonces, el grupo local ha desarrollado un número de series especiales en colaboración con grupos que se organizan alrededor de asuntos de los bosques, anti-guerra, energía y trabajo. En la reciente tendencia de organización de paz, el IMC de San Francisco se ha convertido en un centro de comunidad que permite la discusión de asuntos de movilización y temas de medios en las demostraciones callejeras, los acontecimientos públicos, radio micro y en línea.
En Brasil, mezclan la distribución del Internet con medios mas antiguos. En Rio, el IMC ha tomado videos documentales de la favela a la universidad, para fomentar la discusión del acuerdo de Libre Cambio de las Américas (FTAA). En Porto Alegre, ellos utilizan el Internet para reunir y transmitir las noticias, que entonces se envían a una red de emisoras comunitarias gratuitas. En Sao Paolo, el IMC ha establecido un centro de Internet gratuito para permitirle a la gente pobre el acceso. Casi todos los centros de IMC distribuyen "notas de noticias" que se fotocopian y se publican en todas las paredes de la ciudad, a causa de la falta de fondos para copias impresas.
Uno de las fuerzas del IMC de Buenos Aires han sido la unión de generaciones de activistas de medios, y de multitudes. Ellos no sólo van a las asambleas en los vecindarios y fábricas a informar en asuntos actuales, sino que también tienen como objetivo recuperar activamente sus memorias históricas colectivas. El "escrache" era una técnica utilizada por las Madres de la Plaza de Mayo, para dirigirse a los generales y los oficiales responsables de la desaparición de miles durante "la guerra sucia." Ahora, la misma técnica se utiliza para dirigirse al gobierno, y a los oficiales corporativos así como a los medios masivos de comunicación.
Conclusiones
El proyecto neoliberal ataca tres capas de contratos sociales ---entre los trabajadores asalariados y las corporaciones; y entre el estado y los ciudadanos, debido a que los bienes públicos y los servicios sociales se han cancelado debido a programas de privatización, la reducción de la deuda y el ajuste estructural (SAVIAS). El ataque a un tercer contrato social ha llegado a ser mucho más visible durante la guerra contra Iraq: el "contrato de comunicaciones" ha sido coartado como una corporación septentrional, y principalmente Hollywood, el producto cultural se descarga por todas partes, los servicios públicos de telecomunicaciones y medios se privatizan. Todos estos contratos estaban en juego en Seattle, cuando la regla de mercado de la OMC los socava por completo.
El desafío del IMC deberá fomentar tanta circulación de aprendizaje social acerca de la red, como de capacidad técnica y noticias. La mayoría de las colaboraciones tienen forma de carnaval, a través de hiperenlaces durante demostraciones y movilizaciones mayores. Mientras la tripulación "techie" se reúne en línea regularmente, hay menos reuniones progresivas y menos toma de decisiones globales. Algo de esto ha empezado a suceder en el nivel regional, en Norteamérica, Europa y Latinoamérica. Comentando después de un encuentro cara a cara para enfrentar el encuentro en el 2002, Luz Ruiz, un voluntario del IMC de Chiapas, y alguna vez residente de San Francisco, habló acerca de la necesidad crítica de "colaboración del sur con el sur: para que ella y otros del sur global puedan compartir las experiencias, la pericia y las conexiones para sus diferentes contextos. (Entrevista personal, 2002).
La tragedia de los primeros Comunes con base en la tierra era que ellos no tenían recursos y estaban aislados, incapaces de congregar suficiente resistencia para derrotar la primera generación de capitalistas. Mientras que la Red de IMC es sólo una de las redes crecientes de comunicación global, mi propia visión es que ellos continúan construyendo puentes para todos, con el objetivo de crear una verdadera red social de todas las multitudes.
Notas
1 Para un seguimiento de las antiguas redes de medios del mundo, vea el primer y el segundo volumen de los Medios Radicales de John Downing, Fissures in the Mediascape de Clemencia Rodríguez, Making Waves: Stories of Participatory Communication for Social Change de Alfonso Gumucio Dagron, Hand-held visions: The impossibilities of community media, de Dee Dee Halleck, y Witheford's Cyber-Marx de Nick Dyer. Vea también: Women's Grassroots Communication de Pilar Riaño, A Passion for Radio de Bruce Girard, Video: The Changing World de Alain Ambrosi y Nancy Thede, y Read Me! Filtered by Netttime, de Bosma, et al.
2 Para una discussion acerca de la Publicación Abierta vea el sitio web de Mathew Amison, , del grupo Community Activist Technology de Sydney, Australia, quien ayudó a desarrollarlo.
3 "Emisiòn de Cable" y no "transmisión", ya que la audiencia no era una masa de grupos diferentes, sino una audiencia objetivo auto-seleccionada.
4 Vea Scott Uzelman. "Catalyzing Participatory Communication: Independent Media Centre and the Politics of Direct Action. Tesis de Maestría. Universidad Simon Fraser, Burnaby, Canadá.
5 Existen muchos análisis de los Zapatistas y su uso de los medios. Vea, por ejemplo, Harry Cleaver, 1995, Castells, 2000, Ford, 2001, Martinez-Torres, 2001, and Russell, 2001 and Midnight Notes.
6 Entrevista personal con MJ Kim, Mayo 2003. Vea también MJ Kim.
7 Fissures in the Mediascape de Clemencia Rodriguez, Making Waves: Stories of Participatory Communication for Social Change de Alfonso Gumucio Dagron, Women's Grassroots Communication de Pilar Riaño (Ed.), A Passion for Radio de Bruce Girard, (Ed.)
8 A comienzos de 1996, el Comandante Marcos estaba retrocediendo del ejército mexicano, chequeando la radio de onda corta par ver que se decía de él. Escuchó una entrevista en FIRE con Marcela Lagarde, una feminista mexicana, que hablaba de la lucha de las mujeres latinoamericanas para entrar al "movimiento." Marcos contactó a Lagarde a través de la transmisión de FIRE, la invitó a conocer a la FZLN y se convirtió en la "consejera de género" del movimiento (Suárez-Toro, 2000: 14).
Fuente:
Ponencia escrita para la Cuarta Conferencia Internacional de Comuniación Social: Perspectivas de la Comuniación para el Cambio Social y el Tercer Encuentro Our Media/Nuestros Medios. Universidad del Norte. Barranquilla, 19-21 de mayo de 2003.
Para más información contacte a:
Dorothy Kidd
E-mail: kiddd@usfca.edu
Comments
Spanish
- Inicie sesión para enviar comentarios